A la hora de adquirir un sofá, sobre todo lo que buscamos es que nos resulte cómodo, confortable y con un relleno duradero.

La comodidad es algo muy personal, hay a quien le gusta una sentada firme, otras a quien le gusta con sentada suave, pero lo más importante es que nos trasmita buenas sensaciones y cumpla con las características personales ideales.

Bueno, ya sabemos que la elección del modelo puede ser personal, pero ¿y la calidad del relleno como sabemos su elección?

Los asientos y respaldos en la gran mayoría de los sofás van rellenos de goma espuma que se mide por densidades.

Se mide por kg/m3, a mayor densidad mayor calidad de recuperación, transpiración y durabilidad tiene.

La densidad nos indica el peso, por eso se mide en kg/m3.

Para que nos aporte una seguridad en su calidad no debe ser menos de 30 kg/m3 en los asientos que es donde recibe todo el peso del cuerpo.

Para los respaldos podemos poner una densidad menor ya que no soporta tanto peso.

La densidad no tiene nada que ver con la firmeza, puede ser una espuma suave de sentada pero con un alto porcentaje de densidad, o al contrario.

¿Como podemos apreciar si un sofá tiene buena densidad de espuma?

  • Elasticidad

  • Recuperación

  • Transpiración

Una espuma con buena densidad tiene un tener un gran retorno, quiere decir que si la presionas vuelve a su estado original con mucha facilidad.

El relleno del sofá de espuma puede ir acompañada con capas como pueden ser fibra o material viscoelástico.

El material viscoelástico trasmite una mayor sensación de confort y disminuye la sensación de firmeza.

Te puede interesar este otro articulo